sábado, 4 de junio de 2011

Escribir carta formal



¿Cómo estáis chicos/as? Hoy vamos a dar un poco de gramática. Vamos a explicar los puntos básicos para escribir una carta formal. Es muy posible que tengáis que escribir emails a grandes empresas para poder conseguir un trabajo o simplemente os queráis dirigir a un cliente. Para ello, aconsejamos que sigáis estos pasos.

Si es necesario, pon encabezados o membretes. De esta forma al lector de la carta le será más fácil identificar el motivo de la carta o email.

Lo mejor que se puede hacer antes de escribir una carta es hacer un pequeño esquema. De este modo, tendremos las ideas mucho más claras y nuestras frases estarán ordenadas en un orden correcto y así su comprensión será más fácil.

Es importante que la carta o emails esté escrito con frases cortas y sencillas. La carta se debe entender en la primera lectura para que el lector no tenga que perder tiempo en releerla.

Hay que señalar las diferentes ideas que se presentan en los diferentes párrafos que se vayan a poner. Así quedará mucho más claro y se podrá identificar la información requerida por el lector de forma rápida.

Hay que escribir la carta o el email con un tono adecuado al lector. Si es una carta formal lo que estamos escribiendo pues habrá que acomodarse al estilo. También es necesario que se utilicen palabras que se puedan entender, siempre y cuando no salga del tono formal.

Hay que tener tres palabras muy bien grabadas en nuestra mente, las tres “C”:
  - CLARA
  - COMPLETA
  - CONCISA

Aquí os dejamos un ejemplo de carta formal:

Biblioteca Camilo José Cela
Calle Ourense
28012 Madrid

Elizabeth Green
Calle Mayor
28011 Madrid

Madrid, 31 de octubre de 2008

Estimados señores:


Les escribo en relación con su invitación del día 15 con motivo de la inauguración de la nueva biblioteca Camilo José Cela en su nueva sede en la Calle Ourense. 



Les estoy muy agradecida y siento mucha admiración por el trabajo realizado por el Ayuntamiento de Madrid en la elaboración de este proyecto tan trascendente. Considero de una importancia primordial promulgar el interés y la pasión por la lectura, sobre todo entre nuestros jóvenes, muchos de los cuales, desgraciadamente, no leen lo suficiente hoy en día. 


El nombre de nuestro premio nobel Camilo José Cela, como uno de los más ilustres autores en lengua española, me parece especialmente apropiado para la biblioteca. Vds. podrán, pues, entender sin duda la pena que siento en no poder asistir a la inauguración del edificio el próximo día 3 de noviembre. Me ha surgido una conferencia laboral en Francia cuya asistencia no puedo eludir. 


Lamento mucho faltar a una cita tan especial y significativa para la ciudad de Madrid, pero intentaré pasarme por la biblioteca, una vez abierta, lo más pronto posible para así apreciar el magnífico edificio y los impresionantes libros que contiene.

Deseándoles un día muy feliz y exitoso el 3 de noviembre, les saluda atentamente,


Elizabeth Green






Ahora pasamos a realizar un ejercicio. Aquí tenéis una carta formal, pero se han desordenado los párrafos. ¡Tenéis que ponerlos en el orden correcto! Si queréis que lo corrijamos mandadnos un email con vuestra respuesta. ¡Animaos!

Apreciados señores del ayuntamiento:

En fin, con esta petición me dirijo a ustedes para que inicien los procedimientos administrativos necesarios que salven mi botella de Love Rakia. Queda a su disposición,

Atentamente,

Estando yo en la plaza de mi barrio de Sarriá, me dirigí al nuevo contenedor de reciclaje de vidrios, plásticos y otros materiales, con curiosidad, cuando al apretar el botón de “Inicio”, se abrió la puerta del aparato y sin querer, se me cayó dentro una botella que no tenía intención ninguna de reciclar. 

Don Love Rakia

La botella de Love Rakia, caída por error, es muy apreciada por mí porque además de llevar mi nombre, acompaña las comidas en las que me deleito en compañía de mi amada, la señorita Marta, que, por cierto, en ocasiones bebe unos vasos más de la cuenta y vuelve a casa mareada, pero siempre del mejor Rakia. Eso sí. Les puedo garantizar que no he visto a Marta, jamás, tomar un Rakia malo, ya que le sientan como una patada. Tampoco, desde luego, le permitiría hacerlo si estuviera en mi mano, precisamente yo, que llevo la tradición en mi apellido, no lo haría. 

Me dirijo a ustedes para pedir la devolución de una botella caída por error en uno de sus contenedores.

Si fueran tan amables de devolvérmela, no como vidrio reciclado, sino entera, les agradecería inmensamente el gesto. Me consta que el ayuntamiento suele ser muy amable con los ciudadanos y que la burocracia procura siempre, de acuerdo a las leyes, ser eficaz y útil con la ciudadanía votante. Estoy seguro de que esta carta me será de gran utilidad para recuperar la botella y que, a buen seguro, la habrá puesto a buen resguardo el profesional del reciclaje encargado de retirar los envases y de llevarlos hacia la planta que recicla.